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Jesús Santa Rodríguez

Representante a la Cámara

por el P.P.D.

El “gobierno simbólico” de Rosselló

El Gobernador Ricardo Rosselló firmó el presupuesto aprobado por la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, no sin antes aclarar que lo hacía de manera “simbólica”. El motivo de la aclaración radica en una interpretación acerca de la Ley Promesa, en la cual el Primer Ejecutivo del País expresa públicamente que si hay controversia entre el presupuesto aprobado por el gobierno local y el aprobado por la Junta, este último prevalece por virtud del “campo ocupado” de la ley federal sobre la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.
Esta admisión, aunque bien pudiera ser cierta en términos jurídicos, plantea un problema político de grandes proporciones: El gobernador Rosselló admite públicamente que su gobierno es simbólico, y que no está dispuesto a dar la batalla por las instituciones democráticas que tanto sudor y sacrificio le han costado a la ciudadanía de este País a través de varias generaciones.
No cabe duda de que la clase política de Puerto Rico tiene sus virtudes y sus defectos. A través de la historia política de nuestro País podremos encontrar mujeres y hombres ilustres, como personas que fallaron a la confianza de los ciudadanos. Por esta razón, es un imperativo que los oficiales electos por el pueblo seamos capaces de mirar a la gente a los ojos y explicarles nuestras estrategias jurídicas y políticas para defender nuestros mejores intereses y bienestar, en contra de las políticas draconianas que la Junta de Supervisión Fiscal quiere imponer con su presupuesto.
La Junta ha dejado claro que no vino a colaborar con el desarrollo del País, sino que vino a defender intereses de sectores particulares a los que sus miembros pertenecen. Para lograrlo, han optado por aprobar un presupuesto de su autoría, sin el debido proceso constitucional de ofrecer vistas públicas para que las agencias y diversos sectores del País puedan expresarse.
Al día de hoy, la Asamblea Legislativa ha sido el único espacio institucional de oposición a las políticas de austeridad que la Junta quiere imponer. Muchos legisladores del partido de gobierno han entendido los reclamos que los legisladores de minoría, encabezados por el Partido Popular Democrático, venimos haciendo desde hace algún tiempo: tenemos que proteger las instituciones gubernamentales que están al servicio de la ciudadanía y oponernos al desmantelamiento del sector público que la Junta quiere imponer. Recordemos que la Asamblea Legislativa es la gran conquista Democrática de los ciudadanos contra los gobiernos opresores.
Por esta razón, aunque la Junta quiere usurpar poderes constitucionales que le corresponden a la Cámara de Representantes y al Senado, los legisladores continuamos trabajando, visitando, y explicando los cambios en política pública que nos afectan a todos. En mi caso como legislador, continúo participando en todos los foros disponibles y visitando mis constituyentes para explicar que hay formas alternativas de hacer política pública, y que por esta razón no vamos a avalar los grandes recortes que la Junta impone.
​Por otro lado, el gobernador Rosselló ha demostrado con sus mensajes y sus acciones, que ha claudicado ante la Junta, y que no está dispuesto a defender las instituciones gubernamentales que por décadas han prestado servicios a todos los puertorriqueños. La Universidad de Puerto Rico, el sistema de salud, el sistema público de enseñanza, son solo algunos ejemplos de instituciones que han servido bien a nuestro País, y hoy están siendo desmanteladas por la austeridad de la Junta y por la incompetencia gubernamental de la presente administración.
El Partido Popular Democrático, como principal partido de oposición, mantendrá su oposición vertical a este desmantelamiento aprovechando todos los espacios políticos y jurídicos para defender la institucionalidad que ayudó a forjar, desde su fundación, hace 80 años. El compromiso que tenemos los legisladores en esta coyuntura es reafirmar nuestros valores democráticos y defender el bienestar de la ciudadanía que representamos. El Gobernador debería comenzar a hacer lo mismo, o pasará a la historia como el “Gobernador Simbólico”.
El autor es Representante a la Cámara por el P.P.D.



Jenniffer González Colón

Comisionada Residente

en Washington, D.C.

Del Acta de Admisión para convertir a Puerto Rico en estado

La pasada semana presenté el Acta de Admisión de Puerto Rico 2018, que estipula los pasos a seguir para la descolonización de Puerto Rico y que este ingrese como estado de la Unión no más tarde del 1 de enero de 2021.
Esta Acta de Admisión es el vehículo para poner de manifiesto los valores de democracia y respeto en los que se edifican nuestra Nación.
Este año cumplimos 120 años como territorio de Estados Unidos y 525 años como la colonia más antigua del mundo. No hay por que esperar más para acabar con este trato desigual hacia los ciudadanos americanos que residimos en Puerto Rico. Esta desigualdad es la que ha provocado éxodos, teniendo a 5.4 millones de puertorriqueños viviendo en los 50 estados. 250,000 han servido en las Fuerzas Armadas sin haber podido elegir a su comandante en jefe. Mi gente no tiene representación en el Senado y solo tienen derecho a una sola representación en la Cámara, pero no tengo el derecho al voto en la Sesión a pesar de ser la congresista que más ciudadanos americanos representa”.
Otros 34 congresistas se unieron a Jenniffer González. El Acta de Admisión es el segundo recurso legislativo que presenta esta comisionada residente durante su primer término como la única representante del Pueblo de Puerto Rico en Washington, D.C. Esta nueva versión busca se respete la voluntad del pueblo de Puerto Rico expresada en las dos últimas consultas sobre estatus, donde la estadidad prevaleció abrumadoramente.
Como parte de proceso de transición, se crea el Grupo de Trabajo del Congreso sobre Igualdad para los Ciudadanos Americanos de Puerto Rico que debe antes del 1 de enero de 2021:
1. estudiar y hacer recomendaciones al Congreso y al Presidente de los Estados Unidos enmiendas o derogación de las leyes de Estados Unidos que aplican diferente a Puerto Rico de los estados
2. recomendar sobre medidas económicas que sean temporeras para ayudar a Puerto Rico en la transición de territorio a estado
3. proponer reglas y fechas para elecciones a puestos federales en la isla
4. estudiar el efecto de admitir a Puerto Rico como estado en la representación de Puerto Rico en la Cámara de Representantes federal
El Grupo de Trabajo estará compuesto por nueve miembros a nombrarse no más tarde de 30 días luego de aprobada la ley: 2- nombrados por el Presidente de la Cámara de Representantes federal; 2- nombrados por la Líder de la Minoría de la Cámara de Representantes federal; 2- nombrados por el Líder de la Mayoría del Senado; 2- nombrados por el Líder de la Minoría del Senado y la Comisionada Residente.
El Comité estará presidido por el miembro que escoja el Presidente de la Cámara de Representantes federal.
Las agencias y departamentos federales deberán colaborar con data, asistencia técnica, opiniones y todo aquello requerido por el Grupo de Trabajo para cumplir con el mandato en Ley.
El Grupo de Trabajo entregará un informe preliminar al Congreso y al Presidente de los Estados Unidos no mas tarde de 270 días luego de instituirse, y un informe final no más tarde de 120 días de haber entregado el preliminar.
El Congreso deberá actuar sobre estas recomendaciones no más tarde del 1 de enero de 2021. Esto incluye derogar lo aplicable a Puerto Rico que conflija con el nuevo estatus en la Ley Pública 600 de 1950; la Ley del 3 de julio de 1950, la Ley Foraker y la Ley Jones.
Luego del proceso de transición, no más tarde del 1 de enero de 2021, el presidente de los Estados Unidos deberá emitir una Proclama declarando que Puerto Rico dejó de ser un territorio incorporado de los Estados Unidos y será admitido a la Unión como Estado. El estado de Puerto Rico consistirá de todas sus islas, corales y cuerpos de aguas a su alrededor.
Habrá continuidad de gobierno: los funcionarios con puestos dentro de las ramas ejecutivas, legislativas y judiciales continuarán en sus puestos realizando sus responsabilidades.
Todas las leyes locales continuarán vigentes, aquellas que no sean aplicables bajo el nuevo estatus deberán ser derogadas o enmendadas por la Legislatura de Puerto Rico o el gobernador.
Todas las leyes federales continuarán vigentes excepto aquellas que en algún estatuto traten a Puerto Rico o sus residentes de manera diferente, entonces deberán de ser enmendadas a la fecha de la admisión de Puerto Rico como estado para que sea tratado igual a los estados de la Unión.
La autora es Comisionada Residente en Washington

La autora es comisionada residente en Washington



Prof. Luis Dómenech Sepúlveda

Portavos Mediatico del P.I.P.

en Caguas, P.R.

El colonizador y las peleas de gallos

“El pueblo puede pasar un tiempo sin espectáculos públicos, sin alcalde ni nadie que lo gobierne, pero no sin un rancho donde celebrar sus peleas de gallos” (Manuel Alonso)
Una vez más ha quedado absolutamente comprobado que el colonialismo no tiene límites. Por eso ha sido catalogado de ilegal, inmoral y usurpador no tan solo de derechos humanos sino del derecho de los pueblos a gobernarse a sí mismos. A medida que fue aumentando la lealtad de amplios sectores de puertorriqueños hacia EEUU por el supuesto “gobierno propio” que supone el engendro del ELA colonial, mayores han sido los niveles de agresión, provocación y subordinación política contra el pueblo de Puerto Rico. Como se sabe, tan pronto las tropas estadounidenses plantaron bandera en Puerto Rico a raíz de la conquista de 1898, de inmediato impusieron sus reglas imperiales. No tan solo pretendieron desconectarnos de nuestras tradiciones históricas y culturales heredadas de 400 años de colonialismo español sino que impusieron las condiciones para la americanización y asimilación anglosajón.
De ahí la arbitraria Ley Foraker de 1900 que impuso desde Washington sus leyes federales, designación unilateral del gobernador y la imposición del inglés como idioma oficial de enseñanza, entre otras pretensiones imperiales. Desde entonces, la subyugación y explotación humana no tiene precedentes. Temprano en el siglo XX los federales prohibieron arbitrariamente el boxeo, las corridas de toros y las peleas de gallos por razones supuestamente humanitarias y maltrato de animales. Por supuesto, el campesinado puertorriqueño continuó adelante con sus peleas clandestinas hasta que el entonces presidente del Senado, el anexionista Rafael Martínez Nadal, logró legalizar el “pico y las espuelas” mediante legislación senatorial. Igualmente ocurrió con el boxeo permitiendo que el legendario Sixto Escobar se convirtiera en nuestro primer campeón mundial en 1934. Conviene destacar igualmente que el Deporte de Gallos se practica en Puerto Rico desde el siglo XVI al punto de haber sido legalizado y reglamentado por el propio régimen español.
Sin embargo, una vez más el Congreso de EEUU tiene ante su consideración un proyecto de ley para prohibir las peleas de gallos en sus estados y colonias de ultramar. El proyecto plantea “la crueldad de animales” como argumento central contra dicho pasatiempo cultural. Tamaña hipocresía. ¡Que prohíban igualmente el hipismo, carreras de perros, rodeos, boxeo y las Artes Marciales Mixtas (UFC) donde prevalece el maltrato, la crueldad y la violencia degradante
Más allá de las implicaciones culturales, históricas y económicas que tal prohibición pueda representar para Puerto Rico, esta acción federal constituye otra estocada más para los sectores que favorecen el inmovilismo y la gran mentira del gobierno propio que supone el ELA colonial de 1952. Una vez más ha quedado al desnudo la tiranía y autoritarismo que impera en nuestra relación colonial con EEUU.
Aún cuando podríamos estar de acuerdo con la “protección de animales” no es menos cierto que tal decisión deben tomarlas los puertorriqueños y no el implacable conquistador. De ahí la importancia de la liberación nacional. ¡Que viva Puerto Rico libre



Juan David Hernández León, PhD c.

Historiador Oficial del Municipio de Caguas

Comentarios: Jdhernandez@caguas.gov.pr

El continuo regreso

I - Durante el mes de julio en Puerto Rico se celebran una serie de días festivos que reflejan el enredo de espíritu que tenemos los boricuas. En muchos se llega hasta el absurdo de llevarlo a lo personal y negar lo que verdaderamente somos. Las controversias pueden generar violencia y crear realidades que solo existen en la cabeza del que la propone. Pero los hechos objetivos están ahí y no se puede cambiar. Fechas como la Independencia de Estados Unidos de América y el heroísmo de ese pueblo son datos irrefutables. El 4 de julio se celebra la firma de la Declaración de República, que se llevó a cabo el 4 de julio de 1776. La fecha se considera como el nacimiento de la nación. El texto, donde se reclama el derecho a la vida, la libertad y la consecución de la felicidad es uno de los documentos fundacionales del espíritu estadounidense. (Carta de Derecho del Ciudadano) Fue escrito por Thomas Jefferson y una comisión que incluía a John Adams y Benjamín Franklin. Es un día feriado en todo Estados Unidos desde 1941 siguiendo una tradición que se remonta al siglo 18 y la Revolución Americana (1775-1783). Lo interesante es que rnPuerto Rico, donde todas las tendencias políticas coinciden “que no hemos solucionado nuestro destino final” celebremos por todo lo alto esta fecha o ¿nos equivocamos? Es un día para ir a la playa, darse unos “burrunazos” o conseguir las guías de compra con los especiales de las grandes cadenas. Si bien la compueblana la Dra. María Margarita Flores (RIP) hiciera un análisis de la histórica fecha, no es menos cierto que en este momento el consumo ha incluido una ola emigratoria hacia los gestores de la fecha. Pero no todo tipo de emigrante, sino bachilleres, maestrías y doctores. El déficit de democracia real, el maquillar los números para favorecer sabe Dios a quién, y la poca confianza que se tiene en muchas instituciones nos hace reevaluar nuestra confianza y a quién se la otorgamos. El que las muertes oficiales adjudicadas al paso de Huracán María sean diametralmente distintas a lo trabajado por Universidades de prestigio internacional y que muchos tengan que guardar silencio o defender lo indefendible, son realidades sin resolver a 10 meses del suceso. Los números de personas que al día de hoy no tienen los servicios de energía eléctrica ni de agua, aunque se plantee otra cosa son cosas para evaluar durante este periodo. El efecto psicológico en muchos sectores hace que se mate lo último que les queda. . . la esperanza. ¿Cómo le vamos a pedir a nuestros hijos que estudien?, si en la calle lo que vemos es que se reduce el personal, los beneficios marginales y los grandes salarios son para aquellos que están a diestra del señor. . . Estamos claros que debemos cambiar la realidad de nuestro país, pero ¿cómo? Las famosas palabras de “hay que reinventarse”, pero ¿cuántos están dispuesto al sacrificio? Para el 1935 había en la Isla un 65% de desempleo con el agravante de que existía un 35 a un 40 % de analfabetismo. En aquel momento el Estado se encargó de resolver la problemática creando una serie de programas como: PRRA, PRERA y la implantación del nuevo trato en la Isla. También el gobierno y los intereses económicos fueron transformando el aparato de producción de uno rural y agrícola a uno más urbano e industrial. Treinta años después había desaparecido lo que fue nuestro primer producto de exportación, la caña de azúcar, de las cuales tenemos varios recuerdos en inmuebles en el Valle, no tenemos un producto agrícola que sostenga la columna vertebral de nuestra economía. Hoy esperamos por ayudas que hacen ver que las estamos mendigando y las hemos pagado sabe Dios cuantas veces. ¿Qué queremos plantear con esto? Señores es que no podemos vivir de otra forma que como podemos. Las empresas han hecho ajustes con la ayuda del Estado para sobrevivir ante la crisis que afrontamos. Los trabajadores hemos limitado al mínimo nuestros gastos para poder subsistir. Necesitamos que ese gran banco de talento se estimule por parte de las entidades pertinentes o por ellos mismos para transformar la realidad del Puerto Rico de hoy, pero de cara al futuro.

profjuandahernandezasoc@gmail.com
El autor es Historiador de Caguas



Dr. Francisco Rivera Lizardi

Colaborador del Periódico

Comentarios: riveralizardi@yahoo.com

Nuestro Llorens Torres

A mis 14 años -1942- mi padre puso en mis manos el libro de poesías Alturas de América de Luis Llorens Torres publicado en 1940. Todavía a mis 89 años permanece conmigo siempre. Incluso en mis estudios en Madrid, donde lo encuaderné. Casi me sé de memoria la mayoría de sus bellas poesías: –La mujer puertorriqueña, La canción de las Antillas, Valle de Collores, El patito feo… Hoy me las he visto para escoger los versos –todos tan bonitos– de las dos poesías que comentaré: La mujer puertorriqueña y Copa de noche de Reyes.
La mujer puertorriqueña: Mujer de la tierra mía, mujer y a un tiempo María de la India Occidental, vengo a cantar la poesía de tu gracia tropical. Mujer de carne de flor, dueña del manso cordero. Dig- na de que un ruiseñor bajo el claro de un lucero te cante un canto de amor. Eres bella entre las bellas, lo mismo cuando el sol gira sobre tus carnes doncellas, que cuando el cielo te mira con sus mil ojos de estre- llas. No hay una sola mañana en que al saltar tú del lecho, no encuen- tres la rosa grana que yo pongo en tu ventana para perfumar tu pecho. El rico manto esmeralda del cafetal presumido, lo luce el monte en su falda y cuando está florecido lo cuelga sobre tu espalda. Quiero en eté- rea ascensión y dejando en el cielo huellas, retar y vencer a Orión y traerte el cinturón ensangrentado de estrellas. Con la Cruz del Sur anhelo realizar la maravilla, de desclavarla del cielo para ponerla de horquilla en la noche de tu pelo. Digna de que en la bahía te haga ho- nores militares la heroica marinería que supo romper los mares en la nao Santa María. Digna de que don Juan Ponce, don Jun Ponce de León, en su estatua se desgonce cual si aún dentro del bronce le latiera el corazón. Día y noche mi jactancia de poeta y caballero, inclina ante tu elegancia, la varonil arrogancia de mi capa y mi sombrero. Quien me diera la realeza de los homéricos reyes para incendiar la maleza y echar al fuego cien bueyes en honor a tu belleza…
Copa de noche de Reyes: ¡Brindo!...Y hoy va mi copa por una india mulata. Mi copa en que la luna de enero se retrata. Y en el cristal se rompe y en ron se desbarata. Esta noche de Reyes, de plena y de bachata, sea todo el ron mío para esa hembra mulata. De la melena prieta y la boca escarlata. Para ella la luna el marfil aquilata, con que la espolvorea y en su piel hace nata. Hoy me huele y me sabe a campo en serenata. Y aunque cisne yo sea, hoy me gusta esa pata. De plena y de bachata, sea todo el ron mío para esa hembra mulata. Me gusta para esta noche de sed pirata, noche de tabonuco, de radio, de hojalata, en que me hojaldra un sueño de tala de batata. Me gusta para luego recordar su sonata en las alas de seda de los cisnes de plata. Porque esta noche es noche sin cuello y sin corbata en que el “seis” desde el “cuatro” las caderas maltrata y hasta el aire hace espuma y hasta el ron hace nata. Esta noche de Reyes me doy a esa mulata… Y si al mundo le pica que cante esta cantata, en mi libro de amores me anote una errata.
Estas dos poesías las escribiría en 1939, época en que todos los pueblos tenían un Casino de bailes: con carnet, danzas, valses y joven- citas vestidas con elegancia. Dechados de virtudes por lo religiosas, fi- nas y dignas de inclinar su arrogancia de capa y de sombrero. Desde luego que no le anotamos una errata en su libro de amores. Él es un gran poeta y tiene licencia poética para un día quitarse la corbata y escribir esos versos.

Comentarios a: franciscoriveralizardi@yahoo.com



Héctor M. Vega Ramos

Colaborador del Periódico

Comentarios: hectgla@yahoo.com

“El triunfo no autoriza a ser canalla”

En varias ocasiones, en Cayey, escuché al declamador aficionado y ex policía Nicanor Bermúdez declamar en “El valle de los caídos”, de la plaza “Ramón Frade” de Cayey, con exorbitante emoción la supuesta historia originaria del famoso poema “El triunfo no justifica ser canalla” del poeta español Joaquín Dicenta. Pero algo en mi interior siempre me decía que la frase no la había originado el poeta mencionado, no sé porqué.
El poeta español se inventó una historia folletinesca para ilustrar su poema que de valor poético no carece. Echado de los cenáculos literarios por su afición al alcohol y a la vida poco edificante, confiesa Dicenta con un tonillo muy poco creíble, que se topó con una mujer de vida nada ejemplar. La trató por un tiempo hasta que decidió hacerla su esposa. En aquel amor a espaldas de la sociedad española de entonces, el poeta halló el cariño y el amor que hasta entonces se le había negado…
Volvió la inspiración y las musas comenzaron de nuevo a susurrarle al oído; el poeta repudiado volvió a recibir invitaciones a las tertulias literarias y las casas de cultura le reabrieron sus puertas. Dicenta, inspirado por el amor sincero de aquella mujer sin nombre ni amistades ni nada, recobró su nombradía y sus poemas se popularizaron al grado que ya eran patrimonio del pueblo…
Pero, de nuevo, los amigos de las altas estratas sociales, los ateneístas y los “educados” que volvieron a ser sus “amigos” le aconsejaban que se olvidara de aquella mujer que lo desprestigiaba, que nada podía hacer por abrillantar su “gloria” de poeta y escritor de renombre, y tantas otras sandeces. Dicenta guardaba silencio indecoroso, pero una vez la insistencia en que abandonara a la mujer, lo indignó de tal manera, que respondió con su famoso poema: “El triunfo no justifica ser canalla”, volvió al amor de aquella mujer y dejó plantados a sus “ilustres amigos”.
Nicanor Bermúdez declamaba la historia, a todas luces ficticia, con una emoción y sentimiento que tal parecía que verdaderamente creía que era real y no digamos ya el poema que acompañaba la supuesta historia. En conclusión: Desde que le escuché la frase al Vate de Puerto Rico, en su primer discurso después de su regreso de su autoimpuesto exilio en Roma, yo pensé que la famosa frase era de la creación del eximio poeta de tendencia social que fue Muñoz Marín…
Pero Nicanor Bermúdez me enseño, en su elocuente declamación en el “Valle de los Caídos” de la plaza Ramón Frade de Cayey, que fue Joaquín Dicenta. A decir verdad, siempre tuve dudas que fuera cierto; como que la frase me olía a otro poeta de más renombre y de la América indígena… Algo me decía que la frase tenía un tufillo a Rubén Darío. ¡Don Félix Rubén García Sarmiento!
Y el Dr. Francisco M. Rivera Lizardi, en su libro “Temas para variaciones” me dice que la famosa frase es de la inspiración de Rubén Darío y le fue motivada por su amor a una campesina analfabeta española llamada Francisca Sánchez, con la que fue feliz quizás, por primera vez en su agitada vida.
8- Cuando hacemos lo que hay que hacer con la mayor honradez intelectual y moral e incuestionable dignidad, nos crecemos ante la opinión bien informada de hombres y mujeres de buena voluntad.
9- Cuando llega el momento de encontrarnos con nuestra insoslayable realidad moral y humana, no es el momento de rehuir esa disyuntiva; se ha llegado la hora de nuestra definición absoluta: Creaturas con vocación de eternidad o simples herederos de la irracionalidad?
10- La dulce calma que, a veces, aflora a nuestro rostro, es como la virazón de la tempestad que sacude a nuestra interioridad... ¡Unos minutos de calma y después, el sacudión infernal!
11- Todos los caminos del planeta se construyeron para ser hoyados por los corceles de la fe y la esperanza, por las almas ilusionadas por ascender a las altas cumbres de la excelencia y la comunión con lo infinito
12- Seamos alegres con una fuerte dosis de felicidad, pero nunca caigamos en la banalidad, la frivolidad y la chabacanería.
13- Las dificultades que a diario tenemos que afrontar, más que tropiezos que
puedan detener nuestro caminar hacia la superación y la excelencia son, más bien, los peldaños que nos conducen a la cima de nuestros sueños e ideales.
14- En ausencia del amor, la inteligencia se apaga; la sensibilidad se vuelve áspera, seca y sin ilusión y el corazón se hunde en una insoportable agonía y la vida se va desvaneciendo sin alegría ni pena, sin valor ni donaire.

Comentarios. E.mail:hectgla@yahoo.com